-Toc! Toc! Toc!
-Siii? Quién es?
-Soy el Destino...puedo pasar?
-Quién?
-El Destino señor...nunca oyó hablar del Destino?
-Sí! Qué se yo? Pase...pase...
-Cómo anda? Le vengo a deparar algo.
-A deparar...? De qué habla?
-Discúlpeme, pero todo el mundo habla de lo que "le vá a deparar el Destino".
-Ah, claro, pero yo no creo en esas cosas...
-Pero tiene que creer, la gente se aferra al Destino, lo espera...
-Sucede que yo creo en el libre albedrío, no me vá eso del Destino.
-Bueno, pero aquí me tiene de cuerpo entero. No me diga que usted aunque sea una vez no pensó que el Destino le tenía algo reservado, una sorpresa...alguna cosa...
-Mire, si me viene a vender algo, está perdiendo su precioso tiempo y me lo está haciendo perder a mí. No voy a comprarle nada de lo que venda, cualquier cosa que sea.
-Tengo cara de vendedor yo?
-Tampoco le veo cara de Destino.
-Sin embargo lo soy. Yo soy el Destino, que le parece?
-Me parece una chantada! Porqué no me dice que quiere y terminamos con esta pavada?
-Está bien! Está visto que usted es un descreído y desaprovecha la oportunidad que vengo a ofrecerle.
-Qué oportunidad? Ya le dije que no voy a comprarle nada!
-Y dale con la compra! Es bastante cabezadura usted! Por eso le vá como le vá! Porqué no me deja contarle en un minuto qué vengo a depararle?
-Bueno, dele...un minuto nada más, eh!
-Muy bien, así me gusta. Permítame acomodar el portafolio y sacar el cuaderno...gracias. Bueno, veamos...aquí en la página 57 tengo marcado aquello que a usted le corresponde.
-Ah, que bien! Lleva todo anotado por lo que veo.
-Y claro! Ahora no me vá a decir que nunca oyó que el Destino de todos ya está escrito?
-Sí, lo oí...y usted lo lleva anotado en ese cuaderno...
-Exactamente! Y ahora vengo a decirle...
-Espere, espere un segundo! Usted supone por ventura que yo voy a creerle lo que me está diciendo? Que mi Destino está escrito en ese cuaderno rasposo?
-Ufa! Porqué no se deja de jorobar y me dá la posibilidad de decirle lo que viene?
-Es adivino usted?
-No señor! Yo no adivino nada, soy el Destino y me he tomado la molestia de visitarlo para darle la noticia...
-Qué noticia?
-Ah! Pillín pillín...le picó el bichito de la curiosidad!
-Está bien, terminemos con todo esto: deme la noticia y váyase!
-Tampoco es para que me maltrate. Que desagradecido es usted!
-Okey, discúlpeme! Qué me tiene que decir?
-Mañana y pasado para usted serán días de descanso...
-Qué dice?
-Como escuchó! Que día es hoy?
-Viernes.
-Bueno, usted trabaja los Sábados y Domingos?
-No, no trabajo...suelo descansar.
-Bien, no me dá unas monedas para la birra? Le anticipé su Destino!
-Pero...me está jodiendo?
-Dale flaco! Qué te cuesta? Tirame unas monedas para la cerveza que ya te anticipé lo que vas a hacer mañana y pasado!
-Tomátelas atorrante! Rajá de acá!
-Espere, espere, aquí en la página 58 dice...
-Pero salí de acá sinverguenza! Andá a hacerle perder el tiempo a otro!

-Tá madre! Cada vez está más difícil juntar unas monedas para la cerveza!