(Título "robado" al gran poeta porteño Evaristo Carriego)

Cuando volvió de la Universidad, adonde había ido a inscribirse, le pregunté:

-Y...? en que carrera te anotaste?

-Diseño de indumentaria -dijo-.

Se me hizo un nudo en el estómago. Casi desde su nacimiento estuvimos educándola, preparándola y el día que la dejamos ir sola a inscribirse a la Facultad salió con eso.

Indignado, repliqué:

-¿Para costurera vas a estudiar?

No contestó y nunca me lo recriminó, pero no hizo falta. Mi mentalidad estructurada y anquilosada en el tiempo llevó a que reaccionara de esa forma. Me recrimino yo solo, no necesito a nadie más.

Pasaron los años y hoy JULIETA es diseñadora de unas de las tiendas multinacionales más importantes del país. Me puso la tapa, con moño y todo.

En los próximos días emprende un viaje -enviada por la Empresa- que la llevará a San Pablo, Londres, Barcelona, Nueva York y de paso se quedará casi una semana en Filadelfia, donde tenemos parientes. Se alojará, por ejemplo, en el Hilton de Times Square...(mamita !!!)

Si la llegan a ver por ahí paseando, mirando diseños de ropa y riéndose a carcajadas, díganle que le pido disculpas. Que su viejo se equivocó. Que las carreras "tradicionales" se quedaron en el tiempo. Que estamos en el siglo XXI.

No tengo perdón de Dios! Menos mal que no me hizo caso!