-Que pase el que sigue!

-Sigo yo doctor!

-Perdón, pero con usted no teníamos sesión a la tarde? Son las 10 de la mañana!

-Es que no aguanto más! Tengo una depresión galopante!

-Mire, generalmente todos los que vienen a verme tienen alguna depresión o patología similar y eso no amerita no respetar los turnos.

-Escúcheme, me va a atender o no? Es una emergencia, además no hay nadie más en el consultorio!

-Bueno Novillo, no se ponga agresivo. Lo voy a atender, pero como excepción. La próxima vez venga en el horario acordado. Pase y relájese en el diván.

-Me puedo sacar los zapatos?

-Sáquese lo que quiera y comience a contarme que le pasa.

-Ya le dije: estoy deprimido.

-Eso es lo que usted siente, pero debe haber una causa. Porqué no me cuenta qué le está sucediendo.

-Tiene tiempo? Mire que tengo como para 4 horas…

-Sea breve, vamos al meollo de la cuestión.

-Está bien. Cuando era niño…

-Dr.Novillo! La historia de su vida ya la conozco. Le dije que se limite a narrarme los últimos acontecimientos, los de estos días.

-Si le cuento que me pasó estos días usted me diagnosticará los motivos de mi depresión?

-Probablemente Novillo. No se olvide que soy su psicólogo.

-Bueno, en las últimas semanas todo me sale mal. Pareciera que lo que toco lo rompo.

-No puede ser más específico? Que cosas rompe?

-Todo, doctor, todo!

-Bueno, bueno, no se ponga mal. Se peleó con su pareja?

-No, porqué?

-Lo engaña con otro?

-Usted sabe algo? Creo que no!

-Tiene poco trabajo? Problemas de dinero?

-Sinceramente, tengo demasiado trabajo. El dinero no me sobra, pero voy tirando…

-Está angustiado por la situación del país?

-Eh? La verdad que no. Acá siempre hay algún tipo de desbole, ya estoy acostumbrado.

-Usted no tiene nada Novillo, lo suyo no es depresión. Es stress.

-Como qué no! Si ni ganas de escribir en mi blog tengo!

-Jajaja!!! Tiene un blog?

-No le encuentro la gracia! Si, tengo un blog, y qué?

-No, nada, me causó gracia, perdóneme. Haga una cosa, descárguese ahí. Cuente lo que le pasa, describa sus angustias, sus temores, sus frustraciones.

-Sabe que tiene razón? Me va a salir más económico que venir a verlo a usted que en definitiva no me soluciona nada.

-No sea desagradecido Novillo! No va a comparar un blog con un psicólogo. Además, lo que usted necesita son unas vacaciones. No se da cuenta? Está cansado, estresado…

-Está bien, le agradezco el consejo. Seguiré escribiendo en el blog y con lo que me ahorro de psicólogo me iré de vacaciones. Au revoir! Ah? Y cancéleme la sesión de esta tarde!

-Dr. Novillo!

-Si?

-Póngase los zapatos. Descalzo va a salir a la calle?

-Uy! Es cierto! Que mal que estoy... chau, hasta la tarde doc.