Caminando por mis sueños

en la esquina de los vientos

me encontré con el dolor.

 

"Es solo un sueño" me dije,

"continúa como si nada",

pese a que el dolor asfixiaba

y ya no podía dormir.

 

Mientras me despertaba

reparé que aquel dolor

era por falta de amor

y en sueños, desesperaba.

 

Aquel amor ya no está

pero el dolor perdura.

Sin ella la vida es dura,                   

ya no es vida, es un pasar,

 

un constante malestar,

un destino sin razón.

 

Tengo roto el corazón,

mis manos están vacías,       

las patas las tengo frías

ya no hay quien las caliente,

encima estoy sin dientes

y ni puedo sonreír.

 

Será mejor partir

de la esquina de los vientos,

allí estoy dando pena.

 

Pero para terminar el poema

y volverme a la camita,

si alguien ve a esa maldita

que partió sin avisar,

háblenle de mis dolores

de mis penas, sinsabores,

de las cuentas sin pagar.

Que vuelva  a trabajar,

a limpiar nuestra casita,

así hago la siestita

y puedo volver a soñar.